martes, 10 de agosto de 2010

Rimando cabreos I

Ando ya cansada
de cierta violencia
psicoestructural
en el parvulario
seudolaboral.

Un día de éstos
un día cualquiera
a lo Fernán Gómez
Vaya usted a la mierda
con su autoridad
a chupar spa.

Y a buscar currelo
que por mil eurillos
algo encontraremos
fuera de este patio
de submajaderos.

Ya mucho mejor
dónde va a parar
que del sinsabor
iba a reventar.

Como Gloria Fuertes
me quito las penas
por no dar dos yoyas
en plena verbena.


Este es mi mensaje
en una botella.

5 comentarios:

  1. hola, me gusta eso de "parvulario seudo laboral", aunque no sé si habría que añadirle una "p", describe bien el ambiente adocenado de los centros de acogida salarial; eso y el feliz acierto de la palabra submajadero son los dos únicos méritos que encuentro en tu cabreo. No puedo dejar de señalar que lo de " tipo estructural" suena mal, muy mal, más propio de un analista rioplatense que de una poetisa entusiasmada; tampoco me acaban de gustar las referencias escatológicas, por muy marineras que vengan envueltas. En fin, estoy completamente seguro de que puedes cabrearte con más estilo, y sobre todo sin obligarme a despedirte.

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  2. ¡Di tú que sí! Ya que hay que exabruptar la bilis que nos inoculan, que sea con el noble arte practicado en el Parnaso. Mi parte favorita es la de Gloria Fuertes.

    Un beso bien grande y ¡Ánimo!

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  3. Yo no estoy tan segura, querido anónimo, de poder cabrearme con más estilo. La poesía no es lo mío, sobre todo cuando estoy realmente cabreada; en estas ocasiones, tengo más de analista rioplatense que de poetisa; razón tienes. Yo diría "entusiasta" en vez de "entusiasmada". En mi caso, lo entusiasta es el cabreo, no el afán de poetizarlo.
    No obstante, buscaré una alternativa para lo de "tipo estructural", pues en efecto suena fatal, al, al. Las referencias escatológicas marineras las dejo, porque mis cabreos vienen envueltos en la genuina necesidad de enviar todo a la mierda.

    Agradezco tu comentario, aunque lo agradecería doblemente si te identificaras o, al menos, emplearas un seudónimo (también sin "p"). De cualquier modo, creo reconocer el estilo de tu prosa.

    Saludos.

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  4. Gracias, Enric, muchas gracias. Falta me hace ese "¡Ánimo!".

    Muaka.

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  5. ¡Jaja! Me gusta. "Ritmo, ritmo" como diría aquel poeta en aquella playa con su trescuartos dando vueltas sobre sí mismo mientras sus colegas miran sentados sobre el espolón de un barco hundido.
    Vital, concisa y con ganas de morder transmitidas.
    ¡A las barricadas! ¿Por qué tendré tantas ganas de incendiarlo todo...? y no los pobrecitos bosques... con lo bien que prenden los coches y las oficinas. Me ha quedado muy Raskolnikov...
    ¿Hay algo de D. F. Wallace en bolsillo? Seguro que sí.

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