jueves, 18 de noviembre de 2010

Psicopatillas a sueldo en el plató



Algunas características clínicas de la psicopatía:

* Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional
* Escasa fiabilidad
* Falsedad o falta de sinceridad
* Falta de remordimiento y vergüenza
* Conducta antisocial sin un motivo que la justifique
* Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia
* Egocentrismo patológico e incapacidad para amar
* Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas
* Pérdida específica de intuición
* Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales
* Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin él
* Amenazas de suicidio raramente consumadas
* Vida sexual impersonal, frívola y poco estable
* Incapacidad para seguir cualquier plan de vida

Algunos criterios de definición de la personalidad psicopática:

* Gran capacidad verbal y un encanto superficial
* Autoestima exagerada
* Constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento
* Tendencia a mentir de forma patológica
* Comportamiento malicioso y manipulador
* Falta de culpa o de cualquier tipo de remordimiento
* Afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial
* Falta de empatía, crueldad e insensibilidad
* Estilo de vida parasitario
* Falta de control sobre la conducta
* Vida sexual promiscua
* Historial de problemas de conducta desde la niñez
* Falta de metas realistas a largo plazo
* Actitud impulsiva
* Comportamiento irresponsable
* Incapacidad patológica para aceptar responsabildiad sobre sus propios actos
* Historial de muchos matrimonios de corta duración
* Versatilidad para la acción criminal

Aunque una crea haber oído ya todo tipo de comentarios abyectos en los medios, siempre puede sorprenderse poniendo Telemadrid para doctorarse en Patologías sociales de ahora y siempre: un estudio longitudinal de casos clínicos aplicado a sujetos en activo subvencionados con dinero público.
Lo digo porque, en los últimos días, he leído muchas cosas sobre un tal Salvador Sostres y sus agudos comentarios en la cadena pública de las derechas públicas subvencionada con dineros públicos. Se ha dicho que el sujeto de estudio es machista, xenófobo, inclinado a las declaraciones pederastiles, y que no tiene ética ni quien se la ponga, porque le importa un bledo que haya niños presentes cuando suelta sus arengas maníacosexuales.
Nadie parece haber reparado en que el sujeto, más que nada, es un psicópata. Un psicopatilla, en realidad, porque le falta categoría y cociente intelectual para ejercer de psicópata profesional, perfil sin duda más respetable, por lo que tiene de sobrio y discreto el estratégico anonimato.

Desde aquí, recomendamos al tal Sostres que lleve su patología con la mayor discreción posible. Más que nada para que pueda ingresar alguna vez -fugazmente siquiera- en la nómina de los psicópatas respetables, que saben lo que son pero no hacen alarde. No creemos que lo consiga, pero le animamos sinceramente a entrenarse a fondo, porque tampoco parece, al primer visionado, un caso del todo perdido.

De los otros tertulianos y de la presentadora, que ríen y callan alternativamente, no hablaremos de momento porque es un poco más de lo mismo: patología social para instruir a los niños allí expectantes.

3 comentarios:

  1. El vídeo es verdaderamente espeluznante. Podría valer de testimonio para suspender a ese tipo de sus funciones, y al programa entero, no sólo por la complicidad de los tertulianos, sino por la incapacidad de la moderadora de solucionar el asunto y pasar a otro tema. Es aberrante que dejen hablar a semejante pervertido babeante.

    A quién se le ocurre ver la tele, y más Telemadrid.
    Saludos!!!

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  2. No, si no veo Telemadrid desde hace años. Dios me libre de todo mal. Pero el escándalo saltó a Internet y tal. Creo que la audiencia de la cadena tampoco lo vio porque ocurrió en el intermedio, aunque los técnicos siguieron grabando.
    Lo grave del asunto, desde mi punto de vista, es la presencia de un montón de niños en el plató, aparte de la evidente falta de ética que supone usar una plataforma pública para esta basura.

    En fin. Saludetes.

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  3. Como dice el dicho, más o menos, "el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras". La mayoría de las personas pierden con mucha frecuencia una fantástica oportunidad para callarse. No solo para no meterse en ningún berenjenal, sino para evitar revolver el estómago a los demás. Aunque como no hay mal que por bien no venga, la difusión del video y de las despreciables manifestaciones de este sujeto habrán permitido a sus familiares, amigos y vecinos conocerlo mejor. Desde luego, si yo me lo cruzara, el que me iba a conocer mejor sería él a mí.

    ¿Cómo va todo? Un beso.

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