martes, 21 de diciembre de 2010

Insisto


Quiero un hombre así. Insisto. Aunque tenga morbus boeck y sea prácticamente asexual. No contemplo tales minucias.
Lo quiero para mí sola. Éste es un dato importante, también insisto.
Prefiero que no esté muerto, pero en fin, todo es negociable. No hace falta que me lleve las maletas, sobre todo si está muerto. Lo importante es que escriba exactamente de esa forma y que tenga exactamente este aspecto. Ah, y que no le pretenda ningún zorrastrón que sólo quiera lucirse a su lado.
Estoy hablando de amor, zorrastrones. A fornicar y amasar fortuna a otra parte, que aquí no repartimos de eso.

8 comentarios:

  1. No sé si lo que impresiona es mi tendencia a perder pie en la realidad o, sencillamente, la belleza total, ilimitada, de Thomas Bernhard.
    En cualquier caso, me impresiona la generosidad del comentario.

    Gracias por pasar, Clément. Saludos.

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  2. Ah, ¿de manera que a usted también le gusta Bernhard? Y no solo le gusta, sino que querría quedárselo para usted solita. Pues habrá que compartir, querida. Somos muchos los que queremos tanto a Bernhard. Y naturalmente yo tampoco hablo de fornicar, ¿qué estaba usted pensando? Un saludo, un placer visitar su blog.

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  3. Gracias por la visita, C.B. Pues sí, querría yo quedármelo para mí sola, pero sólo cabe ya arrojarse a su tumba, que, para colmo, está ocupada además por el ser de su vida y por otro señor que debió de ser en algún momento el esposo de dicho ser. Un lío, en fin, de cadáveres extraña y dudosamente emparentados. Como no creo que compense engrosar tal follón subterráneo, opto por arrojarme sobre sus libros -y quizá alguna vez fornicar cerca de ellos, NO con ellos-, compartiendo, eso sí, compartiendo con quien haga falta los terrenales placeres de los vivos. Me quedo pensando en esto, que cuando pienso en otras cosas enseguida me lío.

    Un placer saludarle.

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  4. ...te alabo el gusto... y porque creo que compartimos algo más que Bernhard, me sumo a tu blog...

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  5. Gracias, Rafael. Te echaba de menos. Veo por ahí que eres ya mundialmente (re)conocido. Ando enredada en una abusiva espiral de lecturas sobre psicología Gestalt, pero no me olvido de que tengo pendiente leerte.

    Eres, como siempre, francamente bienvenido.
    Un abrazo.

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  6. Me va a llevar al menos la otra mitad del camino parecerme a Bernhard para, al cabo, constatar que un torpe parecido jamás podría sustituir al original. Me retiro con la pluma entre las piernas.

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  7. No se retire, hombre, sin mostrar primero lo que puede hacer con la pluma. Siempre estamos a tiempo de apañarnos sin los muertos, ¿no le parece?

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